“Me
gustaría ser tecnico, pero entiendo que será el tiempo
el que me va a decir en que cargo me desenvolveré cuando
las ovaciones estén a mis espaldas. Y eso si que va a ser
difícil porque cuando salgo a la cancha y escucho el coro
de todas partes del Atanasio Girardot que dice: “Goleador,
goleador, Aristizabal goleador”, para mi es muy lindo y todavía
meda escalofrió. Y también con el que cantan ahora
que dice “Victor, Aristizabal, esta hinchada, cada vez te
quiere mas”. Esa alegría no tiene precio.
Sobretodo porque primero corean todos los nombres o apellidos de
los jugadores que ingresamos al terreno de juego y me dejan a mi
de ultimo. Y cuando comienzan a cantar, mi apellido es el que mas
duro suena porque es tal vez el único que se canta desde
todas las tribunas. La sensación es incontable y no hay piel
que se resista a erizarse. Eso me pone mas sentimental y por eso
es que a mi Medan tantas ganas de jugar en Nacional. Porque la gente
se siente, el grito es inmenso, se percibe el cariño por
mi y eso lo valoro total mente.”
Tomado del libro La leyenda del gol. (Auto-biografía de Victor
Hugo Aristizabal Posada)
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